05/11/17 Sermón: FE V/S HUMANISMO SECULAR

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Objetivos:

1.- Exponer la posición bíblica frente a los temas valóricos en crisis como el aborto, la identidad de género, el matrimonio igualitario, la tecnología genética, la inequitativa distribución de la riqueza, la contaminación ambiental.

2.- Identificar a los sustentadores de la secularización de los valores cristianos y sus motivaciones.

3.- Proponer qué hacer como creyentes frente a este tema.

Lecturas Bíblicas: Isaías 55-57; 61:8, Amós.

Amados hermanos/as: vivimos una de las partes difíciles del ciclo de la vida que corresponde, probablemente al descenso social, moral y espiritual de la civilización porque ya hemos pasado la mejor etapa y la hemos desaprovechado. No nos ha servido la experiencia de José, que en el tiempo de abundancia supo guardar para el período de escasez que suele suceder a la bonanza. Detrás de los cuantiosos y sorprendentes avances tecnológicos que enceguecen a la humanidad, se esconde un progresivo retroceso moral que, con pocos seguidores, pero con mucha audacia logra imponer actitudes y costumbres que se oponen drásticamente a las leyes establecidas por el Creador. No nos deja de preocupar el hecho de que apenas se aprueba una ley de aborto en el país, censurable desde todo punto de vista cristiano y humano por cuanto implica la muerte deliberada de seres en desarrollo, la cual se obtiene con el pretexto de que sería aplicables en 3 causales de todos conocidas, ya una candidata a la presidencia considera dentro de su programa el aborto libre hasta los 3 meses de gestación. Este populismo exacerbado y pervertido se agrega a temas de dudosa moralidad como los proyectos de igualdad de género, matrimonio igualitario y otras más con las cuales definitivamente la palabra de Dios no está de acuerdo.

El 27 de octubre recién pasado (2017), el Canal CNN en español transmitió una entrevista de Camilo Egaña con la empresaria en Tecnología Verónica Vargués en la cual la entrevistada planteó que la ingeniería genética está en condiciones de producir hijos “a pedido del cliente” en cuanto a: color de la piel, de ojos, tipo de pelo, estatura, eliminando la posibilidad de anomalías o defectos, etc., mediante la modificación de los genes a través de la fertilización in vitro, lo cual al momento tendría un costo de U$ 100.000. y que países como China e Inglaterra ya estaría autorizando la puesta en práctica de esta tecnología, por lo pronto EEUU aun no le daba luz verde al tema, pero que solo era cuestión de tiempo. Entretanto, la Iglesia Católica ha mostrado su desaprobación a esta práctica, la empresaria aseguraba que esta tecnología genética llegó para quedarse, y que, en consecuencia, en 50 años más ya se habrá masificado, pero a un costo muy privativo para las clases bajas, razón por la cual se vislumbra como una forma de discriminación que podría conducir a los países a buscar la obtención de los super hombres a los que aspiraba Hitler con la raza aria, los cuales podrían dominar a quienes no hubieran sido “perfeccionados” o “corregidos” en el proceso de fertilización en los laboratorios genéticos.

¿DÓNDE LLEGARÁ FINALMENTE LA LOCURA HUMANA? Sin duda el desarrollo de estas tecnologías buscan finalmente el lucro. Quienes puedan acceder a estas tecnologías ya no  necesitarán las leyes de aborto. ¿Quiénes dominarán la raza humana en 50 años más cuando tengamos una casta de súperhumanos? ¿Qué consecuencias podría tener esto para la humanidad? ¿Continuarían los grandes potentados económicos manejando la humanidad aprovechándose, ahora, de la tecnología genética? ¿Hasta dónde es moralmente legítimo todo esto?

NUESTRO DIOS AMA EL DERECHO  ABORRECE EL LATROCINIO. (Isaías 61:8). Se vienen días aun más difíciles porque La Palabra de Dios nos ayuda a identificar los tiempos a través de las actitudes humanas cada vez más materialistas y obsesionadas por el poder humano, el que buscan como prioridad, postergando la gloria que debemos en primer lugar al Creador. A través del humanismo secular la sociedad entera se aparta de Dios y busca su propia complacencia y realización personal desde la perspectiva materialista. Por nuestra parte, los creyentes, cada vez más estamos restando importancia al tiempo que le debemos entregar al Señor, y finalmente le estamos dejando solo una parte del tiempo que nos sobra. Si nos queda tiempo, lo compartimos con el Señor a través de la Iglesia, si tenemos compromisos sociales, familiares, laborales, políticos, o de otro tipo, Dios deberá esperar. De este modo Dios va quedando paulatinamente relegado de nuestras vidas y otras prioridades van ocupando su lugar. Los asientos vacíos del templo comienzan a ser tristes testigos de esta decadencia en la responsabilidad de la familia cristiana que ha dejado de ocupar su lugar en la casa del Señor. Tal vez, si nos desempeñáramos como deportistas en un equipo y tuviéramos una asistencia a estos eventos, como la que tenemos en la Iglesia, nuestro equipo estaría condenado siempre a descender a las ligas más bajas. O, si fuéramos soldados de un ejército, más valdría que cada ciudadano se defendiera solo, porque con la ausencia de quienes deben ejercer la defensa, siempre estaríamos derrotados.

Todo este panorama descrito nos indica que el mismo lugar que le hemos dado a Dios en nuestras vidas el día de hoy, Él también nos dará en la experiencia cotidiana. Hemos reclamado consternados: ¿Dónde estaba Dios cuando fueron derribadas las Torres Gemelas? ¿Dónde estaba Dios cuando el Terremoto y Tsunami del 2010 arrasó el litoral chileno? ¿Dónde estaba Dios cuando hombres enfermos atropellaban dando muerte a numerosos transeúntes en Inglaterra, España, Francia y, recientemente Nueva York? La respuesta es: Dios ha estado siempre donde nosotros lo hemos dejado. Progresivamente los pueblos van quitando a Dios de sus leyes, de la educación, de la sociedad y de la familia. Ya no lo queremos muy cerca porque nos impide hacer todo lo que nuestra desquiciada mente anhela. Entonces, allí lejos, donde le pusimos, está, observando con tristeza nuestra soberbia que nos induce a creer que ya no lo necesitamos, pero que, cuando vemos estos desastres quisiéramos que hubiera estado allí.

NUESTRA REALIDAD NACIONAL:

Hermanos y hermanas, estamos frente a un proceso político más en nuestro país, el cual, con cualquiera de las autoridades que resulte elegida no nos traerá la paz con Dios y el prójimo, que la humanidad necesita, y esto, porque Dios no es la primera prioridad de la vida de la nación y tampoco de su iglesia, por tanto, dice el Señor: Por 3 pecados de Judá y por el 4º no revocaré su castigo, porque menospreciaron la Ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres. Prenderé, por tanto, fuego en Judá, el cual consumirá los palacios de Jerusalén (Amós 2:4-5)…. Por tanto (dice el Señor) te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel. (Amós 4:12).

Viene un castigo sobre la nación porque, al igual que en los tiempos del profeta Hageo nos hemos preocupado de lo que consideramos nuestro y hemos olvidado la Casa de Jehová con todo lo que significa:

(Hageo cap. 1)

  1. Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: 
  2. ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? 
  3. Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. 
  4. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. 
  5. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos. 
  6. Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová. 
  7. Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.

QUÉ DEBERÍAMOS HACER:

Respecto, entonces de qué debemos hacer frente a un panorama político social y moral tan confuso como el que enfrentamos, debemos dejar en claro que cada creyente debe actuar en conciencia sin dejarse influir por compulsiones carentes de fundamento. Si alguien considera necesario abstenerse de emitir un sufragio por considerar el sistema político y sus candidatos faltos de la idoneidad necesario para hacerlo, cuyos programas políticos le harían cómplices de una mala administración, no deben votar.

Si por otra parte, otros estiman que su responsabilidad cívica les obliga a emitir el sufragio, aunque los candidatos sean malos, deben emitir sus votos, sin olvidar que en el futuro, compartirán los logros que los elegidos puedan hacer, o serán cómplices de sus errores.

Por su parte, la Palabra del Señor nos recuerda lo siguiente:

Deuteronomio 10:12

Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;

Miqueas 6:8

Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

Ahora depende de la obediencia que el pueblo de Dios ponga respecto de estos mandamientos para que la tribulación sea más llevadera, y tiempos de refrigerio espiritual puedan sobrevenir porque sus hijos han renovado su fidelidad al Señor.

Que Dios se apiade una vez más de su pueblo y tenga misericordia frente a los tiempos difíciles que vivimos.

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